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La diferencia principal entre los neurólogos y los psiquiatras es que los neurólogos tratan enfermedades que afectan sobre todo los movimientos, incluida la marcha, las sensaciones, el equilibrio y los sentidos especiales.
Los psiquiatras diagnostican y tratan los trastornos de la personalidad, del comportamiento, de las emociones o de los pensamientos. Es importante señalar que estos trastornos pueden acompañar a algunas enfermedades o pueden constituir una enfermedad en sí mismos.
Existen muchas enfermedades que afectan al sistema nervioso, pero las enfermedades que con mayor frecuencia ve el neurólogo en su consultorio son: la epilepsia, el parkinson, la esclerosis múltiple, las embolias o enfermedades vasculares cerebrales y las cefaleas o dolores de cabeza incluida la migraña.
El neurólogo es el médico que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del sistema nervioso.
Los talleres de Constelaciones Familiares son una terapia grupal o individual y su base teórica contiene algunos principios del psicoanálisis, de Gestalt, de terapia familiar sistémica, de hipnoterapia y neurolingüística. En Constelaciones Familiares, al ser una terapia humanista, no hablamos de pacientes sino de consultantes y el que constela no es un terapeuta sino un facilitador. Pero lo que se trabaja ahí a través de la "imagen de resolución", a la que se llega al final de la constelación, actúa lenta y silenciosamente en la vida de la gente, generando cambios sobre su conciencia y conducta, permitiendo avanzar en el proceso de autoconocimiento. El poder sanador es un efecto secundario que se da al participar en las Constelaciones Familiares, pero el proceso de crecimiento y de crear conciencia es personal.
Las Constelaciones Familiares surgieron hace aproximadamente 25 años; es una herramienta de terapia muy innovadora. En ese entonces, Bert Hellinger, el creador de esta técnica, formó el primer grupo de consteladores. Es algo que ha tenido mucho auge en estas últimas décadas y se ha esparcido en varios países de Europa, Israel, Palestina, Latinoamérica, y posteriormente también en Estados Unidos y Asia.
Éstas son la representación, en un espacio presente, de una imagen interna de nuestra familia de origen o bien de nuestra familia actual. Ese vínculo familiar también da lugar a algunas lealtades invisibles que tenemos hacia nuestros antepasados, o miembros de nuestra familia. Esa imagen, mediante la constelación, sirve para plasmarla en lo físico y ponerla fuera de nuestra mente, como si se tratase de una imagen atemporal como una fotografía, ayudando a revelar las dinámicas ocultas de los sistemas familiares.
La finalidad de las Constelaciones Familiares es poner en descubierto los puntos ciegos de nuestros conflictos sistémicos; Es mostrarle al consultante, un hecho concreto de su vida de una manera distinta, acallando los procesos mentales y permitiendo que nos demos cuenta que estamos unidos al destino de las personas significativas en nuestra vida. Desde nuestro inconsciente nos relacionamos a través del amor con todos los miembros de nuestro clan a través de lo que llamamos "lealtades invisibles".
Las Constelaciones Familiares son una experiencia de terapia grupal a la cual se le conoce con el nombre de "grupo de aprendizaje". En éste se crea un círculo que sirve para contener la energía del trabajo y en el centro existe un espacio llamado "espacio del saber", donde se realiza el trabajo. Los participantes son elegidos en ese espacio para representar a los miembros de la familia del consultante, pero en estas representaciones a diferencia del teatro o la herramienta terapéutica del psicodrama, no hay gestos ni mímica. Lo que determina los sentimientos y sensaciones son el lugar que cada representante ocupa en ese sistema familiar. Lo paradójico es que representar o solamente observar lo que ocurre en la constelación de otro consultante, te mueve a tí mismo de una forma reveladora, puesto que te conectas con tus propias vivencias aún cuando éstas sean ajenas a tu historia. Una manera de explicar este enigma es bajo la explicación que C.G. Jung decía de "todos somos todo", o el precepto budista de: "todos somos un buda iluminado, lo único que nos hace falta es darnos cuenta de ello".
El Estrés Post-Traumático es un trastorno que surge después de que una persona vive o es testigo de un evento altamente traumático como puede ser un secuestro, una violación, accidentes, desastres naturales o cualquier evento que impacta fuertemente en la vida de una persona. En los días o semanas posteriores al evento traumático, la persona comienza a experimentar síntomas como pueden ser: Cambios en el estado de ánimo, sintiéndose fácilmente irritable, ansiedad, miedo, sensación de que "algo malo" va a pasar, culpa del sobreviviente, insomnio o pesadillas, recuerdos intrusivos del evento reviviendo lo que sucedió sin poder eliminar estos recuerdos y volviendo a experimentar la angustia y el miedo que se vivió durante el evento traumático y/o Problemas interpersonales y laborales por falta de concentración Evitación de eventos, lugares o situaciones que recuerdan el evento traumático.
Parte de la teoría de que todos tenemos un sistema natural de procesamiento de la información. Es decir, todo lo que vivimos este sistema lo procesa de manera automática y saludable, tal y como nuestro sistema digestivo procesa y digiere automáticamente los alimentos que ingerimos. Sin embargo cuando vivimos un evento traumático, este procesamiento natural de la información se ve interrumpido, quizá por la intensidad de las emociones en el momento de la experiencia. Como este evento no se procesa, se queda almacenado en las redes de memoria de manera disfuncional, sin ser "digerido", y esto es lo que genera los síntomas relacionados al estrés post traumático.
El EMDR es una metodología terapéutica que integra elementos de otras terapias. Su nombre viene de sus siglas en inglés y significa Eye Movement Desensitization and Reprocessing, lo que en español quiere decir Reprocesamiento y Desensiblilización a través de Movimiento Ocular.
Se ha investigado ampliamente y ha demostrado ser altamente efectivo para trabajar Estrés Post Traumático, ayudando a las personas a superar los síntomas y el evento en sí.
El EMDR es una terapia de procesamiento de la información, la base del tratamiento es la estimulación bilateral, que se lleva a cabo ya sea con movimientos de los ojos, con sonidos, o con el tacto. Es esta estimulación bilateral la que estimula el procesamiento de la información y "desatora" aquel evento disfuncional. Es una metodología demostrada a nivel mundial y efectiva, por lo que es muy importante acudir con un clínico certificado para recibir el tratamiento completo tal y como lo indica el protocolo.
En CIP brindamos el apoyo para pacientes con Trastorno de Estrés Post Traumático contando con la certificación avalado por EMDRIA (Eye Movement Desensitization and Reprocessing International Association).
Dentro de la psicoterapia existen diversos modelos, teorías o corrientes como: el psicoanálisis, la terapia Gestalt, la terapia Humanista, la terapia psicocorporal, la Terapia cognitivo conductual y la Psicoterapia Junguiana entre otras.
Todas las Terapias funcionan y tiene sus fundamentos, la persona interesada en terapia debe investigar cual es la que mejor le funcionará dependiendo su punto de vista y motivo de consulta.
A continuación te explicamos algunos de los modelos antes mencionados.
El modelo psicodinámico o psicoanálisis buscan la comprensión de la persona interior. Los que apoyan el modelo creen que el comportamiento esta motivado por fuerzas internas sobre las cuales el individuo tiene un control mínimo. Es padre del psicoanálisis es Sigmund Freud.
El modelo cognitivo busca la comprensión de las raíces del entendimiento. El camino hacia la comprensión del comportamiento lleva a algunos psicólogos directamente hacia la mente. Se interesan por la identificación de las distintas partes de la mente y se centra en estudiar cómo la gente conoce, comprende y piensa con relación al mundo.
El modelo humanista se considera como el más nuevo de los enfoque de mayor importancia. Rechazando las concepciones que aseveran que el comportamiento está determinado en gran medida por las fuerzas biológicas automáticas, por procesos inconscientes o únicamente por el ambiente, este modelo sugiere que las personas tienen una inclinación natural hacia el desarrollo en busca de mayores niveles de madurez y realización, y que, si se les da la oportunidad, tratarán de alcanzar su mayor potencial. Por lo tanto, se hace hincapié en el libre albedrío: la capacidad humana para tomar decisiones acerca de la vida propia.
El modelo humanista subraya el papel de la psicología para enriquecer la vida de las personas y en la ayuda que puede brindar para que logren realizarse.
El proceso psicoterapéutico es variable y depende de diversos factores como el motivo de consulta, la constancia y disponibilidad de la misma, así como el de enfoque que maneje el psicoterapeuta.
Sin embargo es importante considerar que estamos hablando de un proceso el cual requiere de compromiso, constancia y responsabilidad de ambas partes.
Usualmente, en un periodo de 7 sesiones, la persona puede comenzar a ver cambios significativos en su proceso terapéutico y él mejor que nadie (puesto que se conoce mejor) puede saber cuando es el momento para concluir con dicho tratamiento.
Usualmente en nuestra cultura hay muchos tabúes sobre los psicólogos y los terapias, es decir, casi casi debemos estar muy mal, o muy "locos", o en crisis para acudir al psicólogo y no se diga para el Psiquiatra por que parecería que el siguiente paso es el psiquiátrico.
Lamentablemente pero cierto al OMS (Organización Mundial de la Salud) ha dado cifras alarmantes sobre la depresión, una de ellas es que en un par de años un alto porcentaje de la población mundial estará en una depresión mayor la cual los llevará a tomar fármacos, además es la enfermedad que a nivel mundial tiene mayor costo social, familiar y laboral. Esto se puede prevenir aprendiendo a detectar cuando algo no esta bien en nuestra vida emocional para acudir con un especialista.
El ejemplo es tan simple como ir al dentista, la mayor parte de nosotros acudimos con éste cuando es necesario o por que ya tenemos un dolor que supera nuestra tolerancia. Cuantos de nosotros no tenemos muelas picadas o peor aún cuantos hemos perdido muelas por que la caries llego hasta los nervios. Esa es la consecuencia por no ir periódicamente a revisión o limpieza.
Lo mismo pasa con nuestra mente, la cual rige nuestras emociones, pensamientos y por tanto nuestra conducta. Debemos ampliar nuestra cultura para poder acceder a psicoterapia sin tener que pensar que estamos "locos".
Inicialmente se considera que primero debemos ir a psicoterapia, un psicoterapeuta capacitado tiene las herramientas para poder diagnosticar si la persona requiere complementar el tratamiento con fármacos y podrá sugerir eventualmente un diagnóstico médico con un especialista que en este caso es el Psiquiatra.
No necesariamente pero bastante frecuente,
Hay pacientes que de primer instancia van al psiquiatra y si el considera que hay algo mas canalizarlo. Por que hay personas que por conocidos van primero al psiquiatra.
En la actualidad, la vida moderna esta compuesta por altos niveles de estrés derivados del trabajo excesivo, tráfico, economía, poca tolerancia y poca capacidad para expresarnos (sobre todo de manera emocional). Por lo tanto cualquier persona que considere indispensable tener un espacio dedicado para él donde pueda aprender a canalizar este estrés, emociones y eventos en su vida, es candidato para comenzar un proceso terapéutico.
El psicólogo cómo ya lo mencionamos es aquel que cuenta con un nivel de licenciatura certificada. A diferencia del psicólogo, el psicoterapeuta es la única persona que esta entrenada para dar Terapia psicológica o Psicoterapia ya que tiene una Maestría la cual le da fundamentos, práctica y supervisión para poder ejercer de manera valida y confiable.
Por otro lado la psiquiatría es una especialidad de medicina, por lo tanto el psiquiatra es Médico con especialidad en Psiquiatría y a su vez puede tener sub especialidades. El psiquiatra es el único que puede medicar en caso de que la persona lo requiera, por ejemplo si padece depresión, ansiedad, etc.
El psicoterapeuta y el psiquiatra pueden trabajar en equipo cuando sea necesario, es decir, complementar el tratamiento farmacológico con psicoterapia el cual es ideal para la mayor parte de los pacientes medicados con fármacos.
Un psicólogo debe tener una licenciatura en psicología. Existen diversas áreas en psicología como psicología organizacional, psicología clínica, psicología social, psicología infantil, entre otras.
Es importante recordar que en el campo de la psicología clínica es fundamental tener cédula profesional para poder hacer evaluaciones y posteriormente psicoterapia con alguna especialidad o post grado.
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