Neurobiología del estrés ¿Qué pasa en el cerebro?

estrés

El estrés es una reacción natural y adaptativa que experimentamos como respuesta a situaciones o demandas que percibimos como desafiantes, amenazadoras o difíciles de manejar.

Esta respuesta se origina en el sistema nervioso y se manifiesta a través de una serie de cambios fisiológicos, cognitivos y emocionales destinados a prepararnos para la acción o adaptación ante la situación estresante.

Tipos de Estrés:

  1. Estrés agudo: Es una respuesta breve y temporal ante situaciones estresantes que son percibidas como amenazantes o desafiantes. Una vez que la situación se resuelve, los niveles de estrés disminuyen y el organismo vuelve a su estado de equilibrio.
  2. Estrés crónico: Es una forma de estrés prolongado que puede surgir cuando una persona se enfrenta a situaciones estresantes de manera continua o repetitiva. Esto puede ocurrir en contextos laborales, familiares o sociales, y puede tener efectos más duraderos en el bienestar físico y emocional.
  3. Estrés traumático: Es una respuesta intensa y abrumadora a eventos traumáticos, como accidentes graves, abuso, violencia o desastres naturales. El estrés traumático puede provocar trastornos de estrés postraumático (TEPT) y requiere una atención especializada.

Sistema nervioso y el estrés

El sistema nervioso y la respuesta de lucha o huida son fundamentales para entender cómo el cuerpo responde al estrés. Esta respuesta está relacionada con la activación de dos componentes principales del sistema nervioso: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.

El proceso de la respuesta de lucha o huida es el siguiente:

  1. Percepción de la amenaza: El cerebro recibe información sobre una situación estresante a través de los sentidos (vista, oído, etc.) o de procesos cognitivos (pensamientos y emociones). Esta información se envía al centro de control del estrés en el cerebro, que es la amígdala.
  2. Activación del sistema nervioso simpático: La amígdala desencadena una señal de alarma que activa el sistema nervioso simpático, que es responsable de preparar el cuerpo para la acción rápida. Esto provoca una serie de cambios fisiológicos:
    • Aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial para aumentar el flujo sanguíneo hacia los músculos y el cerebro.
    • Dilatación de las vías respiratorias para mejorar la oxigenación.
    • Liberación de hormonas como la adrenalina y la noradrenalina desde las glándulas suprarrenales para aumentar la energía y la alerta.
  3. Supresión del sistema nervioso parasimpático: Simultáneamente, la respuesta de lucha o huida inhibe el sistema nervioso parasimpático, que normalmente se activa en situaciones de relajación y descanso. Esto permite que el cuerpo concentre sus recursos en la acción inmediata y no en funciones menos urgentes, como la digestión.

Plasticidad cerebral y neurogénesis

  1. Plasticidad cerebral positiva: El estrés agudo puede tener efectos beneficiosos y mejorar la plasticidad cerebral. En situaciones de corta duración, el estrés puede desencadenar respuestas adaptativas y mejorar la memoria y el aprendizaje. La liberación de hormonas del estrés, como la adrenalina, puede mejorar la consolidación de la memoria a corto plazo y facilitar la formación de recuerdos relacionados con eventos emocionales.
  2. Plasticidad cerebral negativa: Sin embargo, el estrés crónico o prolongado puede tener efectos perjudiciales en la plasticidad cerebral. El exceso de cortisol, liberado durante el estrés crónico, puede dañar y reducir la capacidad de las neuronas para comunicarse adecuadamente entre sí, afectando así el aprendizaje y la memoria. Además, el estrés crónico puede provocar una disminución en el tamaño del hipocampo, lo que puede contribuir a problemas de memoria y cognitivos.
  3. Neurogénesis: El estrés también puede influir en la neurogénesis, el proceso mediante el cual se generan nuevas neuronas. Algunos estudios sugieren que el estrés agudo puede aumentar la neurogénesis en el hipocampo, lo que podría tener efectos beneficiosos en la memoria y el aprendizaje a corto plazo. Sin embargo, el estrés crónico puede disminuir la neurogénesis en el hipocampo, lo que podría afectar negativamente la capacidad del cerebro para formar nuevas memorias y adaptarse a nuevos entornos.

Leer información y consejos escritos por un psicólogo profesional puede ser de gran ayuda para muchos, pero si llegarás a considerar que requieres hablar con un profesional, lo más recomendable es solicitar consejería para tu situación particular con un psicólogo en línea.

En este artículo:

Notas Relacionadas

Mujeres y liderazgo: Barreras psicológicas

Mujeres y liderazgo: Barreras psicológicas

Las barreras psicológicas que enfrentan las mujeres en el camino hacia el liderazgo son tan variadas como profundas, arraigadas en estereotipos de género.

Tendencias emergentes en la terapia y sus consideraciones

Tendencias emergentes en la terapia y sus consideraciones

Con el tiempo, aparecen nuevas tendencias emergentes en la terapia, que buscan formas innovadoras de ayudar a las personas a sentirse mejor

Analítica Predictiva en Salud Mental ¿como se utiliza?

Analítica Predictiva en Salud Mental ¿como se utiliza?

La Analítica Predictiva en Salud Mental nos ayuda a estar un paso adelante, trabajando en la prevención y en cuidar mejor de nuestra salud mental.

1 2 3 120

Deja un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *