¿Por qué es tan difícil bajar de peso?

Cuando era más joven me sentía bastante incómodo con mi cuerpo al igual que la mayoría de los adolescentes en México, sin embargo esto me ocurría porque tenía 30 kg. (o más) de sobrepeso que no se querían ir a ningún lado.

Pareciera que toda la publicidad dice “toma estas pastillas, haz ejercicio, cuida tu dieta y todo se desaparecerá”, al final del día lo único que desaparece es tu dinero, tu paciencia y tu confianza que algún día lograrás eliminar esos kilos extra.

Si estás sufriendo para bajar de peso, te habrás dado cuenta que no es tan fácil conseguir tus metas como te lo dicen. No te desalientes, bajar de peso está muy lejos de ser imposible pero seguramente te mortifica la pregutna “¿por qué es tan complicado bajar de peso?“, la respuesta no es simple debido a que existen muchas razones que pueden estarte complicando el conseguirlo.

¿Cómo bajar de peso?

La premisa para bajar de peso es muy sencilla: quema más calorías de las que comes. Cuando uno lo ve así no suena descabellado ni complicado, solo debes cuidar lo que comes, reemplazar el refresco por agua, dejar la comida chatarra y 3o minutos de ejercicio, sencillo ¿cierto? Si fuera sencillo México no sería el 1er lugar de obesidad infantil y el 2º en adultos según la UNICEF.

Hablando de este tema con uno de mis amigos nutriólogos me recordó que “cualquier persona puede ir al gimnasio una hora al día, lo que en verdad cuenta es lo que comes las otras 23 horas”. Esto me hizo mucho sentido pues significa que no solo basta con hacer ejercicio y “comer más sano” , sino que se trata de un auténtico compromiso para tomar decisiones más saludables cada día.

Es por eso que comencé a escribir este artículo y descubrí 10 razones por las que es complicado bajar de peso.

10 obstáculos que te impiden bajar de peso

1. Tu actitud

Yo lo sé, no voy a ganar puntos de popularidad por decirte que es tu culpa, sin embargo en un escenario donde tú eres el que elige qué comer, es complicado no comenzar preguntándote si en verdad te sientes comprometido con bajar de peso.

Personalmente cada vez que paso enfrente de un lugar que huele a pan recién horneado siento la necesidad de entrar y comprar todo lo que está a la vista, sin embargo elijo no hacerlo porque antes de entrar recuerdo la razón por la que elegí ponerme a dieta al principio y tengo que mantenerme firme.

Perder peso es una meta muy grande y no se logra de la noche a la mañana, así que necesitas algo que te mantenga motivado, especialmente si no lograste bajar todo el peso que querías este mes.

TIP: Un excelente método para mantenerte saludable es recordarte las razones por las que estás bajando de peso, así como los beneficios del ejercicio como tener más energía para jugar con tus hijos, dormir mejor y sentirte bien contigo mismo. Así que toma una hoja de cuaderno y escribe todas las razones que tienes para bajar de peso, sin importar si es una o mil, escríbelas en tu hoja.
Cualquier razón que tengas es válida desde “evitar la diabetes” hasta “hacer que mi ex se muera de envidia”. Carga contigo con ese papel a todos lados y cada vez que tengas tentación de comer mal, recuerda que puedes elegir entre comer algo hoy y cumplir tus sueños mañana.

 

2. Tu actividad física

Claro que es posible bajar de peso solamente con una buena dieta, nadie dice lo contrario, sin embargo si en verdad quieres ver como esa grasa desaparece te recomiendo comenzar con una rutina de ejercicios.
No es necesario ir al gimnasio y matarte durante tres horas, únicamente necesitas realizar alguna actividad física que te guste y te haga subir tu ritmo cardiaco pues esto es lo que te ayuda a quemar calorías, el ejercicio cardiovascular.
Es altamente recomendable que consulten con su médico antes de comenzar a hacer cualquier clase de ejercicio, de esta forma puede recomendarte uno que esté a tu nivel de intensidad.
TIP: Registra tu progreso en cada sesión de ejercicio en un diario, no necesariamente debe ser una diario físico, puedes hacer notas en tu calendario de Gmail o Hotmail, incluso publicaciones en tu Facebook (total que dicen que si no te tomas una foto en el gimnasio no sirve). De esta forma podrás conocer cómo vas progresando cada semana y te darás cuenta que tu cuerpo se acostumbra rápidamente. Por ejemplo, puedes escribir: “Día 1, siento que muero después de mi primer sesión de zumba”… “Día 15, al fin voy agarrando el ritmo ¡ahí vamos!”

 

3. Tu alimentación

Todos amamos la pizza, desde las supermodelos hasta mi abuela, no conozco a una sola persona que no le guste comerla y estoy seguro que cuando piensas en ponerte a dieta piensas que jamás volverás a probar una rebanada o tendrás que dejar de asistir a fiestas y divertirte con tus amigos porque tienes que comer bien. Esto no es cierto.

Está bien darte tus gustos de comida pero no todos los días. Puedes dejar de estar a dieta pero nunca dejes de comer sanamente.

Si ya bajaste de peso una vez, seguramente no querrás volver a subir de peso y tener que empezar de cero otra vez. Es por esto que necesitas tener más atención en lo que comes y hacer decisiones saludables de forma recurrente. Si quieres bajar de peso para siempre y sin rebotes, debes de seguir comiendo de forma saludable para toda la vida, no hay más.

A la hora de la comida tienes que dejar de buscar lo que es más fácil, más rápido o más cerca de ti para comer y comenzar a dedicarte tiempo para planear qué quieres comer porque eso es lo que necesitas para generar un cambio duradero en tu apariencia y tu salud.

4. Tu estilo de vida

Mis papás no solamente cocinan delicioso, también se dedican a vender postres, así que tratar de ponerse a dieta cuando vivía con ellos era completamente imposible, cada vez que abría el refrigerador era un desafío a mi fuerza de voluntad. Por las mañanas superaba este reto pero por las noches cuando estaba cansado y hambriento el arroz con leche de mi mamá era más fuerte que yo.

No tienes que mudarte de tu casa para evitar caer en la tentación, tampoco necesitas cambiar tu vida de la noche a la mañana. Solamente necesitas ir cambiando gradualmente tu entorno para vivir de una forma más saludable.

Rutinas y Horarios.No tengo tiempo” es una excusa perfecta para evitar hacer cambios en tu vida, así que es la primera que vas a tener que dejar de lado. Levántate un poco más temprano por las mañanas para preparar tu comida del día o arregla todo el fin de semana y ordénalo en recipientes de plástico para tener comida disponible todos los días. Dedícale unas horas a la semana a hacer ejercicio aunque eso signifique dejar de ver tu serie favorita. Si no puedes ajustar tu horario a tus metas, jamás lograrás bajar de peso.

Cómo usas tu tiempo. Si prefieres ver el nuevo capítulo de Netflix que cocinar, puede que tengamos un problema. A mí en lo personal no me disgusta cocinar, tampoco es algo que me llene de placer pero no me molesta, lavar los trastes por otro lado…

Sin embargo hay que saber encontrar un balance entre tu tiempo de entretenimiento y tu tiempo para cuidarte. Como decía al principio, no solo es tomarte una hora al día para ir al gimnasio, sino también incluir tiempo para cocinar, lavar y tomar decisiones saludables

Carrito de compras. No importa qué tanta motivación tengas o que tan buenas sean tus intenciones, comprarte una caja de galletas “por si se necesitan”, hará que termines en la cama comiéndote todo el paquete mientras ves alguna serie para no escuchar las voces del remordimiento. No te sabotees, comprar pequeñas (o grandes) tentaciones no te está ayudando en absoluto. Cuida tu ambiente para no tener nada que termine arruinando tu dieta, especialmente a las 4:00 am que el hambre te despierte.

 

 

5. Tu entorno

No hay poder humano que se resista a un plato de galletas colocado en medio de la mesa de juntas, especialmente cuando sabes que estás a punto de pasar los 60 minutos más aburridos de tu día. Es como si cada minuto que pasara, las galletas se volvieran lo más interesante de la habitación y no pudieras concentrarte en otra cosa sino en pensar si sabrán tan bien como se ven.

Muchas veces no podemos evitar esas galletas, ni lo tentador de la frase “voy a la tienda, ¿quieren algo?” y mucho menos lo tentador de los cafés con nombres y colores interesantes del Starbucks. En casa es otra cosa completamente distinta.

En casa puedes adecuar tu espacio para impulsar tus objetivos. Puedes comprar o descargar videos de ejercicios para esos días lluviosos en los que no puedes salir a correr al parque. También puedes comprar un poco de equipo para hacer ejercicio en casa, nada caro, un tapete de piso para hacer abdominales puede ser suficiente o unas ligas para hacer resistencia.

Otra cosa que puedes hacer es colocar un “motivation board” o pizarrón motivacional con recortes, frases, fotos de tu progresos que te ayude a recordarte por qué estás eligiendo vivir más sanamente. Este pizarrón lo puedes poner en tu cuarto, en la cocina o incluso sobre tu refrigerador para recordarte antes de que lo abras que no debes abusar de la comida.

 

6. Tu equipo de apoyo

Napoleón fue un gran estratega pero él solo jamás hubiera podido conquistar la mitad de Europa por su cuenta, se necesitó todo un ejercito para conseguirlo. Igual que él, tú también requerirás de un equipo de personas que te ayuden, desde tu pareja, tus papás, tus compañeros de trabajo y tus amigos. Es muy complicado seguir tu dieta cuando tu pareja está frente de ti comiendo hamburguesas, el olor es cautivante y su apariencia seguramente más atractiva que tu ensalada de pechuga de pollo.

Trata de rodearte de personas que te apoyen en tu búsqueda de una vida más saludable. Otra gran idea es tener un amigo o amiga que te acompañe a tus entrenamientos, esto hará que se presionen mutuamente para ir y se mantendrán enfocados en su objetivo.

 

7. Tu bienestar emocional

¿Tienes algún motivo emocional por el cuál subiste de peso? Tal vez terminaste una relación o estás teniendo demasiado estrés en el trabajo que te ocasiona que hayas compensado o sigas compensando con comida.

Para muchas personas la comida puede ser un refugio, un placer que se dan para olvidar los problemas o para darse un premio para soportar la tristeza, el estrés o la ansiedad. Lo peor del asunto es que la mayoría del tiempo puede que no te des cuenta que lo estás haciendo.

Si este es el acaso, darte cuenta que está ocurriendo es el primer paso, después tienes que entender por qué lo estás haciendo, ¿es por estrés, por cansancio, por tristeza, por aburrimiento, para evitar pensar en algo desagradable, por alguna otra razón?

Cuando esto ocurre, una recomendación útil es iniciar algún viaje de autodescubrimiento para entenderte, tal vez un buen libro pueda ayudarte a mejorar tu relación con la comida, tal vez un terapeuta especializado en psicología nutricional, tal vez lo puedas resolver tú solo en una profunda sesión de introspección. Lo que sea que te ayude a mejorar tu relación con la comida te hará disfrutar más de tu dieta y cortar los malos hábitos que sabotean tu camino a una vida más saludable.

 

8. Tus objetivos

Todos queremos bajar de peso y rápido pero plantearte objetivos imposibles de conseguir (como bajar 10 kg. en una semana) puede que sean más perjudiciales que benéficos. ¿Por qué? Si tienes un objetivo demasiado ambicioso y no lo cumples, esto comenzará a desmotivarte y cada semana que pase que no bajes 10 kg. te hará sentir que no estás llegando a ningún lado, frustrándote y haciendo que abandones tus esperanzas, así como tu dieta.

Un error muy común es querer pesarse diariamente. El peso de una persona está determinado no sólo por su cantidad de grasa corporal, sino también por su cantidad de músculo, así que si estás haciendo ejercicio y la báscula te dice que subiste de peso o que no estás bajándolo, puede deberse a que estás aumentando tu masa muscular. Otro factor importante es que el peso no desaparece de un día al otro pues puedes bajar gramos un día y no verlos reflejados al día siguiente porque estás acumulando líquidos, porque estás inflamado, tienes más ropa que el día anterior o simplemente porque la báscula no es tan exacta.

Otro error muy grave es querer dejar de fumar, dejar el alcohol y comenzar la dieta el mismo día. Pese a que tener una vida saludable es un gran objetivo, apenas estás entrenando tu fuerza de voluntad, es como si quisieras llegar al gimnasio y cargar 100kg el primer día. haz un cambio a la vez.

TIP: Tus objetivos deberían estar orientados hacia el largo plazo y no solo enfocarse en la pérdida de peso. Mientras que el objetivo SÍ es conseguir eliminar la grasa, ¿por qué no fijarse como un objetivo disfrutar el camino hacia la meta?

Un buen objetivo puede ser hacer una carrera de 5 kilómetros, jugar futbol con tus sobrinos por 20 minutos o subir al 5º piso sin sentir que te falta el aire. Otro tipo de objetivo es el de ir a correr tres veces a la semana, evitar alimentos chatarra de lunes a viernes o no tomar una gota de alcohol hasta el sábado.

Elige cosas que sabes que puedes lograr para sentirte bien contigo mismo y te sientas vigorizado para ir por más.

 

9. Tu flexibilidad

“Bueno, ya es tarde… ya no me dará tiempo de ir al gimnasio”, es una frase que se vuelve muy común, especialmente en las personas que se ocupan intencionalmente para evitar hacer ejercicio.

También hay motivos como el trabajo urgente, el tránsito y las salidas tarde de la oficina que evitan que consigamos cumplir nuestros objetivos pero para eso tienes que ser flexible. Mientras que apegarte a tu rutina es bueno, también es necesario estar siempre preparado.

TIP: Puedes llevar un par de tenis para correr en tu coche o tenerlos en un cajón de tu oficina y si se hace tarde, puedes ir a trotar a un parque cercano.

La meta es ser lo más constante y encontrar soluciones a los problemas de la vida, que siempre va a haber.

 

10. Tu persistencia

“Hoy no comí bien, pues ya mejor dejo la dieta.”

No todos los días va a ser un día perfecto. No todos los días comerás saludable y a tus horas. No todos los días podrás hacer ejercicio y todo esto está bien. Si eres perfeccionista lo único que harás será frustrarte y abandonar tus sueños.

Los días malos pasarán, lo que no debes dejar ir es tu decisión de ser mejor de lo que eras ayer. No tengas miedo del fracaso y no temas empezar de nuevo, nadie es perfecto pero tú empezaste el camino a ser mejor y no puedes abandonarlo tan fácil.

 

Yo sé que suena a demasiado de entrada pero mientras más lo practiques, más fácil será y comenzarás a tomar decisiones saludables sin darte cuenta.

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Dzyan Rangel
Dzyan es un psicólogo clínico y emprendedor obsesionado con que vivas una vida increíble

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